domingo, 7 de julio de 2013

CRÓNICA DEL VIAJE A CHINA, 1ª PARTE

El mes pasado dos alumnos de la Escuela Hung Sing Dragón Blanco emprendieron un viaje a China, tanto para conocer el país como para buscar las escuelas donde nació el Choy Li Fut, en una serie de crónicas nos van a relatar su experiencia

Desde que puedo recordar siempre quise ir a China, pero la suerte no siempre acompaña y tras intentarlo unas cuantas veces, había acabado por desistir, este año, sin embargo, me encontré con la oportunidad y con un compañero de la escuela dispuesto a embarcarse a la aventura conmigo y no la dejé pasar.

De todos los lugares que deseábamos ver de China (que, para que nos vamos a engañar, son prácticamente todos), nos decidimos por el sur, para acercarnos al origen de uno de nuestros mayores vínculos con ese país: el choy li fut.

Así, nuestro viaje empezó por una ciudad mítica y muy recomendable para el viajero, Hong Kong. 
Hong Kong es sencillamente espectacular, una ciudad llena de contrastes, de rascacielos enormes junto a tranquilos parques, de tiendecitas antiguas y de centros comerciales inmensos, unas islas están tan sobrepobladas que ya no se
puede construir y en otras, como Lantau, apenas vive gente y la vegetación lo llena todo.
Por la noche nos acercamos al puerto a contemplar las impresionantes vistas de su famoso "Skyline" y, por supuesto, el Paseo de las Estrellas, dedicado a los grandes actores del cine chino como Jackie Chan, Bruce Lee, Jet Li o Chow Yun Fat.



Como queríamos ver lo máximo posible, a las 7 de la mañana ya estábamos en un parque de Koowlon dispuestos a hacer tai chi, fuimos allí porque lo señalaban en la guía, y efectivamente
HONG KONG PARK
había grupos en cada esquina, pero no sólo ahí, en cada parquecito o zona ajardinada los Hongkoneses empiezan el día con artes marciales, por todas partes vimos gente llevando sus fundas de espada a la espalda, abanicos, mano vacía, chi kung, kung fu o empuje de manos. Allí se respiran las artes marciales en el ambiente, con la puerta abierta a unirse a cualquier grupo, solo hay que pedirlo

Así pues acabamos junto a un maestro que me causó una grandísima impresión, enseñaba tai chi estilo Wu a un grupo de bastante edad, que se mostraron encantados al ver que éramos capaces de seguir las formas (unas mejor que otras) y sobre todo que nos quedábamos la hora entera. Fue una experiencia inolvidable, el maestro nos estuvo explicando las diferencias entre el tai chi wu y el tai chi yang, nos dijo que estaban muy relacionados pero que el estilo Wu emplea movimientos muy delicados y cortitos. Al final nos hicimos fotos y videos con él y sus alumnos y nos pidieron que volviéramos para el siguiente entrenamiento, pero lamentablemente ya no íbamos a estar en Hong Kong.
WU TAI CHI CHUAN EN KOWLOON PARK
Una dato que me pareció  muy interesante es que aparte del wu tai chi y pese a ser un grupo de edad avanzada, también practicaban kung fu, no puedo precisar que estilo era exactamente, pero sí que era kung fu del sur, básicamente de puños.

Y otra cosa curiosa, esta no sólo de este maestro si no de todos los que estaban en el parque, nos permitieron no sólo acercarnos, participar y preguntar si no también grabar cuantas formas quisiéramos, nada de secretos, nada de puertas cerradas, supongo que por lo extendidas que están las artes marciales allí, pensarán que grabar como recuerdo y divulgación es algo bueno, o quizá sea porque allí el tai chi y el kung fu son un modo de vida y no un negocio, el caso es que pudimos grabar y meternos en todos los grupos que quisimos.

EL IMPONENTE BUDA DE LANTAU
 
Así pasamos tres días en Hong Kong, dejando muchas imágenes para recordar, el impresionante Buda de la isla de Lantau, rodeado por montañas y nuebes, el paseo de las estrellas, el famoso Skyline con sus edificios de formas imposibles, los paseos entre rascacielos, el bullicio de las tiendas, el tai chi por las mañanas o la belleza de sus parques, y tras estos días cogimos el ferry que nos llevaría rio arriba a China.

Lo primero que debo decir es que está bien empezar en Hong Kong como toma de contacto para irte haciendo una idea de lo que te vas a encontrar, porque desde luego Cantón es otro mundo, en cuanto nos alejamos de la isla se acabaron los chinos anglo parlantes, quizá con suerte encontrabamos uno o dos al día que hablaban inglés y la mayoría lo hacían de forma rudimentaria, se acabaron también los tenedores, las bebidas frías en la comida, los precios fijos en las tiendas y el orden en el tráfico. Con sus contrastes, su orden dentro del caos, sus puestos callejeros, sus tiendecitas abarrotadas y su gente más bien tranquila, China me hechizó desde el primer momento… (continuará).

YA EN GUANGZHOU, JUNTO AL RIO PERLA

1 comentario:

  1. Me está dando un ataque de envidia sana al ver el gran viaje que habéis hecho y lo mucho que lo habéis disfrutado.
    Hace 3 o 4 años que no os veo (a María y Rubén), pero veo que estáis genial.
    Quizás algún día volvamos a vernos practicando artes chinas. Quién sabe...

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