martes, 29 de mayo de 2018

EL DAO DE JING: BREVE INTRODUCCIÓN AL TAOISMO


"El Tao que puede ser expresado no es el verdadero Tao.

Ningún nombre que le podamos dar será jamás su verdadero nombre."

Son los versos con los que comienza el 道德经, [Dao de jing en mandarín (pin yin), Tao Te Ching en la antigua romanización Wade-Giles, y también conocido  como "Tao Te King"] posiblemente uno de los textos más discutidos por estudiosos (y no estudiosos) de la cultura china en todo el mundo.


ORIGEN HISTÓRICO

No sólo la autoría del Dao de jing sigue siendo objeto de debate, sino que a día de hoy todavía no hay acuerdo unánime a la hora de concretar la fecha aproximada en la que pudo ser escrito. Es más, ni siquiera hay acuerdo en dictaminar si fue escrito por una sola persona o si por el contrario se trata de una recopilación de pensamientos o “refranes” taoístas escritos a lo largo del tiempo por muchas manos diferentes.

Tradicionalmente la cultura china atribuye su autoría al mítico sabio 老子 [Laozi en mandarín (pin yin),  Lao-Tse o Lao-Tzu en la antigua romanización Wade-Giles), personaje que se mueve a caballo entre la leyenda y la historia oficial. En caso de haber existido lo cierto es que la leyenda le atribuye rasgos sobrenaturales difíciles de creer: su propio nombre, que viene a significar algo así como "Viejo Maestro", vendría dado, según una de estas leyendas, debido a que permaneció nada más y nada menos que ochenta y un años gestándose en el vientre de su madre. Esto habría supuesto que, al nacer, Laozi fuese un inocente anciano extremadamente sabio, a fuerza de permanecer tantos años en silencio meditativo en un ambiente tan propicio para ello como debe ser un vientre humano.


Es común encontrar pinturas representando a Laozi cabalgando un búfalo, emigrando hacia el oeste según cuenta la tradición.
Otra versión más creíble es la que se cuenta en los registros de Sima Qian, responsable de la primera recopilación histórica medianamente fiable de China, escrita en el siglo primero. Según estos registros, Laozi pudo ser un contemporáneo de Confucio (551 -479 a. C., según la tradición) que trabajaba como archivista en la Biblioteca Imperial de la corte de la dinastía Zhou. Según esta versión, Confucio y Laozi habrían sostenido a lo largo del tiempo repetidas conversaciones acerca de la moral y la ética, motivo por el cual hay mucha gente que considera a Laozi como el "maestro espiritual", por decirlo así, del propio Confucio.

La versión más extendida sugiere que Laozi terminó emigrando hacia el oeste montado en un búfalo. El origen del Dao de jing, según esta versión, habría sido motivado por la insistencia de uno de los guardias fronterizos en que Laozi no abandonase el territorio sin dejar constancia de su sabiduría, que hasta el momento habría transmitido únicamente de manera oral.

A día de hoy, sin embargo, sigue sin saberse realmente si Laozi llegó a existir alguna vez ni si, en caso de haber existido, coincidió con Confucio en el tiempo. Cabría aclarar, no obstante, que esta tendencia a dudar de la existencia de Laozi es una cuestión relativamente nueva. Al respecto creo que no está de más prestar atención a las palabras de Alan Watts en su libro El camino del Tao:

“Desde los últimos años del S. XIX los eruditos de la tradición occidental, incluyendo muchos chinos y japoneses, parecen haber impuesto la tendencia a arrojar dudas sobre la historicidad de las figuras “legendarias" del pasado, especialmente si son de tipo religioso o espiritual. Llevará muchos años determinar si ello marca un estilo o una moda de la erudición moderna, o si realmente conlleva una investigación sincera. (...) Tal como están las cosas, no creo que conozcamos tan a fondo la antigua historia y literatura chinas como para emitir un juicio sólido y quizá nunca nos será posible hacerlo.”

Alan Watts, (1975), El camino del Tao


Fuera del debate sobre su procedencia histórica el Dao de jing es un texto que ha tenido un profundo impacto en la cultura y el pensamiento chinos, posiblemente comparable al que los Vedas han tenido en la cultura de la India o la Biblia en nuestra propia cultura.

              
EL TAO

Dao de jing ó El Libro Clásico del Camino y su Virtud.



Las traducciones del chino son siempre difíciles o incluso imposibles si lo que queremos es ser fieles al contenido original. De esta manera, sólo para el primer verso del Dao de jing (道可道,非常道。名可名,非常名。) existen multitud de traducciones posibles, como por ejemplo:

"El Tao que puede ser expresado no es el Tao Absoluto."

"El Camino que puede ser señalado no es el Camino Invariable."

"El Fluir que puede ser acompañado no es el Fluir Eterno."

"El Camino que puede ser considerado como el Camino no es el Camino."

"La Fuerza que necesita ser forzada no es Verdadera Fuerza."


Y así hasta un buen puñado de diferentes formas de traducir la misma frase.

Por lo general se ha venido aceptando "camino" como la traducción más fiel al significado original del Tao, por su simbolismo. Sin embargo, el camino al que el Dao de jing hace referencia no parece ser un camino que uno pueda elegir recorrer o no recorrer, sino que más bien apunta hacia la propia experiencia vital presente en cada ser vivo. Hablamos de algo abstracto, si lo queremos llamar así, en el sentido de que uno no puede nombrar y conceptualizar su propia experiencia de vida. Lo que uno es, en este momento, ni tiene nombre ni existe forma alguna de separarlo de uno mismo a fin de analizarlo objetivamente.

El Dao de jing comienza pues dejando claro que es muy consciente de que nada de lo que vas a leer en él es cierto en términos absolutos. Sabe que las palabras son un recurso útil pero fundamentalmente ineficaz si lo que se pretende señalar es una experiencia, y desde luego es muy consciente de que a lo largo de todo el libro está constantemente intentando hablar acerca de algo de lo que no se puede hablar. No porque esté prohíbido ni porque hacerlo constituya algún extraño tipo de blasfemia (como entiendo que se han venido interpretando muchas veces mensajes similares en nuestro Antiguo Testamento) sino simplemente porque no puede explicarse ni darse nombre a sí mismo sin limitar, o acotar, la naturaleza original de lo que precisamente pretende comunicar.

Mira, y no podrás verlo.
Escucha, y no podrás oírlo.
Extiende tu mano, y no podrás asirlo.

Acércate y no hallarás un comienzo;
Síguelo y no hallarás un final.
No puedes conocerlo, pero puedes serlo
Asentándote en tu propia vida.

(Dao de jing, 14)

El Maestro*( nota al pie), como se refiere el Dao de jing al ser humano que no opone resistencia a su propio camino, no tendría más remedio que usar ese mismo camino para comunicar el Tao. Salvando las distancias, y sólo porque me parece estimulante hacer este tipo de experimentos mentales, podríamos imaginar una película o un libro en el que uno de los personajes trata de comunicar al resto que sólo son personajes de una historia, con el importante impedimento de que para ello no puede salirse ni un ápice del guión establecido para su personaje.

Uso esta idea paradójica no porque me parezca el ejemplo que mejor exprese la idea total del Tao (que posiblemente abarque tantas definiciones distintas como distintas personas existen), sino simplemente porque me parece estimulante a la hora de comprender el principal problema al que se enfrentan textos místicos como el Dao de jing: un libro escrito a sabiendas de que lo que pretende comunicar no es comunicable porque se escapa a todo concepto, pensamiento o idea. No porque dentro de eso de lo que habla no existan conceptos, pensamientos o ideas sino más bien porque es los conceptos, es los pensamientos y es las ideas.

Por doquier fluye el gran Tao.
Y aunque nada crea,
Todo nace de él.
Se vierte en sus obras
Pero nada reclama.
Nutre infinidad de mundos,
Mas a ninguno se aferra.
Porque se funde con todo
Y en el corazón de todo se oculta,
Puede llamársele humilde.
Porque todo se desvanece en él
Y, salvo él, nada perdura,
Puede llamársele grande.
No se apercibe de su grandeza;
Por ello es verdaderamente grande.

(Dao de jing, 34)



WUWEI (无为)

El concepto de “no-hacer” o “no-acción”, que es la traducción más aproximada posible al concepto chino de wuwei (无为), es una parte fundamental de la filosofía taoísta.


Lejos de sugerir dejadez o indiferencia, wuwei señala algo más parecido a lo que podríamos llamar “fluir”. O también “no oponer resistencia”. Quienes practiquen taichi conocerán bien la tensión existente entre el prestar atención a la “correcta” ejecución de los movimientos y a la vez tratar de que esos movimientos no se sientan forzados o “contaminados” por uno mismo.

Es difícil señalar lo que representa el concepto de wuwei sin usar palabras más cercanas a la poesía que a la mera descripción. El Dao de jing aplica el concepto ya no únicamente a una acción concreta como pueda ser la ejecución de una forma de taichi o, por ejemplo, tocar una canción con un instrumento, sino absolutamente a todo cuanto sucede. La idea de “no interferencia” es una constante a lo largo del libro, indicando con ella la importancia que el Dao de jing da al hecho de ser más que de hacer. La maestría en la aplicación del wuwei en nuestra vida cotidiana implicaría una No Interferencia Radical.

El Maestro actúa sin hacer
Y enseña sin decir.
Las cosas surgen y él deja que vengan;
Las cosas desaparecen y él deja que partan.
El Maestro tiene, pero no posee;
Actúa, mas no espera nada.
Cuando su obra termina, la olvida;
Por eso es imperecedera.

(Dao de jing, 2)
 


Por último, con fines de echar un pequeño vistazo a cómo la filosofía del Tao se adecua a la práctica de las artes marciales, me gustaría compartir estos fragmentos de un manuscrito de Bruce Lee donde habla del Tao y del concepto de wuwei:


TAO

“El kung fu, más que un mero ejercicio físico o de autodefensa, es una habilidad especial, es un arte. Para los chinos, el kung fu es el arte sutil de equilibrar la esencia de la mente con la de las técnicas con las que ésta debe trabajar. El principio del kung fu no es una cosa que se pueda aprender como se aprenden las ciencias, a base de documentarse o de estudiar datos. Tiene que desarrollarse de manera espontánea, como crece una flor, en una mente libre de deseos y de emociones. El núcleo esencial de este principio del kung fu es el Tao, la espontaneidad del universo.

La palabra Tao no tiene traducción exacta. Si lo traducimos como “el Camino” o “el principio” o “la ley”, lo estamos interpretando de una manera demasiado estrecha.”

(Bruce Lee, 1962, El Tao del kung fu: un estudio del camino del arte marcial chino)
WUWEI

“Por expresarlo en términos del kung fu: el principiante no sabe nada de cómo bloquear y golpear, y mucho menos sabe de su intranquilidad consigo mismo. Cuando un adversario intenta asestarle un golpe, él lo bloquea “instintivamente”. Es lo único que puede hacer. Pero en cuanto empieza su formación, se le enseña a defender y atacar, dónde debe poner la mente, y muchas otras artes técnicas que hacen que su mente “se detenga” en diversas coyunturas. Por este motivo, cuando intenta golpear al adversario se siente entorpecido extrañamente, pues ha perdido su sentido primitivo  de la inocencia y de la libertad. Pero con el paso de los meses y de los años, al ir madurando plenamente su formación, su actitud corporal y su modo de llevar la técnica hacia la no-mente llegan a asemejarse al estado mental que tenía al comienzo mismo de la formación, cuando no sabía nada, cuando ignoraba por completo el arte. Así pues el principio y el fin resultan ser vecinos. En la escala musical podemos empezar por la nota más baja e ir subiendo hasta la más alta. Cuando llegamos a la más alta, descubrimos que está situada junto a la más baja.

De modo semejante, cuando el practicante de kung fu alcanza el grado más elevado en el estudio de las enseñanzas del taoísmo, se convierte en una especie de alma cándida que no sabe nada del Tao ni de sus enseñanzas, desprovisto de toda erudición. Ha perdido de vista las reflexiones intelectuales, y prevalece en él un estado de no-mente. Cuando se alcanza la perfección última, el cuerpo y sus miembros realizan por sí mismos lo que tienen encomendado, sin que intervenga la mente. La habilidad técnica es tan automática que no tiene ninguna relación con el esfuerzo consciente.”

(Bruce Lee, 1962, El Tao del kung fu: un estudio del camino del arte marcial chino)


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*Otras traducciones habituales son El Hombre Superior, El Sabio, El Noble... Personalmente me decanto más por traducirlo sencillamente por “la persona del Tao”. Ni se limita exclusivamente a un género ni le imprime ese aire de superioridad moral o espiritual que creo que llevan asociado muchas de las traducciones habituales. Estoy hablando, por supuesto, del ámbito de la divulgación; las traducciones con fines académicos son otra historia.



Daniel Canelo Soria

jueves, 17 de mayo de 2018

CURSO DE LUCHA DE PALO: FORMA DE LOS DIECIOCHO PUNTOS YIN-YANG (十八点阴阳棍对拆)

El palo es sin duda una de las armas más importantes del Choy Li Fut y en general del kung fu, esto se debe a que es la más común ya que hacerse con uno es bastante fácil.
Ya en la antiguedad los monjes Shaolin solían llevar un palo, por un lado porque no eran partidarios de matar y usaban muchas armas de madera, por otro porque con un simple palo basta para defenderse de armas en principio más letales como un sable o una espada.

Aunque hoy en día resultaría muy extraño ir por la calle con un palo para defenderse, entrenar este arma dentro del Choy Li Fut sigue siendo muy importante, no sólo para que las formas y el estilo de lucha no se pierda, sino porque el palo nos sirve para entender mejor lo que se hace a mano vacía pues los movimientos son en esencia los mismos, y porque manejar bien el palo significa manejar bien cualquier arma larga.


Además, pese a que es cierto que muchas armas antiguas nunca se van a utilizar en la calle, también lo es que su manejo se puede extrapolar a otros objetos cotidanos de nuestra vida, manejar el bastón es manejar un paraguas, manejar la flauta es manejar un palo corto y manejar el palo largo sirve para emplear cualquier objeto alargado, desde una escoba a un palo de billar.

La forma de "Los dieciocho puntos yin-yang" que aprendimos en el curso de la semana pasada, sirve para practicar los movimientos de lucha, a diferencia de otras formas por parejas, las mayoría de los golpes van dirigidos al oponente, y no al palo de este, por lo que aprender a esquivar y bloquear es muy importante. En ocasiones vemos otras luchas de palo en la que los golpes van siempre palo a palo, pero si uno de los dos no se molestase en bloquear, el ataque realmente no llegaría al cuerpo, por lo que su práctica resulta un tanto irreal, aunque llamativa.


El curso fue impartido por Rubén Romero, quien aprendió esta forma durante sus años de estudio en China. Durante las explicaciones Rubén puso especial hincapié en el manejo del palo y en que los ataques se dirigiesen al cuerpo del contrario. Ahora queda entrenar la forma para que la velocidad y fluidez alcancen la de nuestros compañeros chinos.


En el siguiente video podéis ver a Rubén Romero y Chai Wan Long (instructor de maestro Poon, quien les enseñó esta forma) practicando.


Después del curso, fuimos al que para mí es el restaurante chino más auténtico de Zaragoza, donde disfrutamos de una gran comida ¡Gan Bei! 干杯!!


lunes, 26 de marzo de 2018

EL USO DEL CINTURÓN EN EL KUNG FU EN CHINA


Desde que volví de China me han preguntado unas cuantas veces si allí se llevan o no cinturones en el kung fu. La respuesta es clara, en todo el tiempo que he estado y en todas las escuelas que he visto, nunca me he encontrado con ningún Maestro que clasificase a sus alumnos por cinturones.
Esto no quiere decir que no los lleven, los llevan, pero por otros motivos, para proteger la zona lumbar, para la danza del león (pues muchos de los movimientos que se consideran importantes no pueden realizarse correctamente sin llevar el cinturón bien puesto) o por motivos estéticos en competiciones y campeonatos.
El cinturón es imprescindible en la danza del león, pero su color da igual
En muchas ocasiones mis compañeros llevaban cinturones de distintos colores para las exhibiciones y yo pensaba que había algún tipo de orden para esto, pero luego me explicaron que no, que unos lo llevaban amarillo y otros rojo por pura estética. Un día en el que todos iban vestidos con un traje blanco y rojo, decidieron que sería mucho mejor llevar un cinturón y al no tener, pidieron una tela y empezaron a cortarla hasta tener fajines para todos. Este es el uso real que se le da en China a los cinturones, lo de clasificar y examinar lo dejan más bien para sus vecinos de Japón, aunque en este país el sistema también es diferente al de occidente.
Alumnos del Maestro Leung Wai Wing en una exhibición, el color de los cinturones es totalmente aleatorio
Los cinturones como médio para clasificar provienen del Judo, tal y como se usan aquí los inventó Mikonoshuke Kawaishi, un maestro japonés que vivía en Francia. Sin embargo, en Japón el sistema varía, allí el judo sólo tiene tres colores, blanco (nivel básico), marrón (nivel medio) y negro (nivel avanzado). Después del cinturón negro vienen los Dan, que son otorgados con muchísima rigurosidad.
El karate adoptó los cinturones a partir de 1922, hace relativamente poco.

Respecto al kung fu, que ha llegado a occidente hace más bien pocos años, su uso está muy extendido, ya que encaja perfectamente con la mentalidad de Europa y América en la que siempre parece necesario justificar una actividad con un título, un diploma o cualquier otro tipo de objeto. En China, sin embargo, no importan los años que lleves entrenando ni los cinturones ni papeles que tengas, para que los demás valoren lo que sabes de kung fu, no te queda otra que demostrarlo. Para nosotros es raro y hasta incomodo que una persona a la que conoces hace cinco minutos te diga “haz algunos movimientos para que te vea”, pero allí es lo único que vale, lleves un año entrenando o veinte.
Rojo, amarillo, negro o sin cinturón, este cumple un propósito simplemente estético y por supuesto es opcional

Mi opinión al respecto de los cinturones es que pueden ser una buena idea, hay gente que se motiva por el hecho de poder conseguir el siguiente cinturón y puede servir también como recompensa por un esfuerzo realizado, pero, indudablemente los cinturones en el kung fu tal y como se lleva en occidente también están sujetos a muchísimos inconvenientes como la visibilización del nivel de un alumno: una persona puede entrenar muy duro y no tener la más mínima habilidad, si se le da un cinturón que no debería tener, se rebaja el nivel de la escuela, pero si no se le da, se visibiliza esta situación frente a todo el mundo. Al final, se acaban dando cinturones a todos para no desanimar.
Otro problema es la mentalidad occidental: nuestra sociedad constantemente nos dice que podemos conseguir todo lo que nos propongamos lo que es manifiestamente falso, todo el mundo puede practicar kung fu pero si has empezado mayor, si entrenas sólo de vez en cuando o si no tienes la habilidad necesaria, jamás deberías llegar a un nivel alto de cinturón y no te digo nada a maestro.

La realidad es que un cinturón sólo tiene cierto valor si se da con unos criterios muy claros y por gente cualificada, pero cómo cada escuela tiene su propia forma de valorar y en unas cuesta mucho sacarse un cinturón o un título y en otras en un par de años y seas como seas los consigues, al final todo el asunto se desvirtúa y el valor del cinturón desaparece.
El programa de grados de la Plum Blossom Federation, ejemplo típico del uso de los cinturones en occidente, se basa principalmente en el aprendizaje de distintas formas
Hace poco estuve con un antiguo compañero de tai chi que me preguntaba que pensaba yo acerca de la conveniencia de llamar sifu (o maestro) a una persona, y yo le dije que bajo mi punto de vista ahora mismo es completamente irrelevante designarse o no como sifu porque en occidente esa palabra no vale absolutamente nada, he visto maestros humildes con buena calidad, he visto maestros con una calidad pésima, unos han entrenado durante treinta años, otros apenas llevan 10 practicando, unos valoran el kung fu en toda su dimensión, otros sólo quieren dinero y fotos, unos son personas que inspiran respeto y algunos sinceramente dan vergüenza ajena… ¿Qué valor puede tener una palabra que agrupa a un grupo tan variopinto?. Por ejemplo si sabemos que alguien es doctor en física, sabemos que es una persona que ha estudiado esa carrera y luego ha dedicado varios años a una tesis doctoral, es pues alguien que domina ese tema y punto. Pero si la gente empezase a decir que es doctor a mitad de carrera, o nada más acabar, o incluso sin haber pisado la universidad jamás, ese concepto se devaluaría, y lo mismo ha pasado aquí con los maestros.
Los Maestros del Hung Sing Kwoon, hace veinte años y ahora, nunca llevan cinturón
Al final acabas por entender que la postura que toman los chinos, aunque incómoda para nosotros, es la mejor, ni soy cinturón negro, ni soy 5º dan, ni soy maestro, ¿haces kung fu?, demúestralo.

María Arias Antoranz
* Nota de la autora: En China no se califica a los alumnos por cinturones y esto es una realidad, pero excepto por ese dato, este es un artículo de opinión y no tiene por qué reflejar el pensamiento de todos los miembros de la escuela.

domingo, 4 de marzo de 2018

CENA DE AÑO NUEVO CHINO DE LA ESCUELA HUNG SING DRAGÓN BLANCO

El 16 de febrero los alumnos de la escuela Hung Sing Dragón Blanco nos fuimos de cena para celebrar el Año Nuevo Chino.

Aunque algunos miembros ilustres de la escuela no pudieron asistir, les tuvimos muy presentes, y es que esta fue una cena algo especial.
 
La mesa de los más jóvenes
La celebramos en el restaurante Mei Mei donde, la verdad, recibimos el año nuevo chino por todo lo alto con una comida china de lujo.
Hasta bogavante tuvimos este año en la cena en el Mei Mei
Al final de la cena hicimos entrega del tradicional regalo a nuestro Sifu de parte de todos los alumnos de tai chi y kung fu.
Un buen masaje con Spa para nuestro Sifu y nuestra Simo Luisa que este año no pudo venir
Ya en los postres, el Sifu se dirigió a nosotros, nos dio las gracias a todos los presentes por seguir "a las duras y a las maduras" (como yo pienso que se debe hacer si de verdad entiendes lo que significa practicar artes marciales) y después nos dijo que a causa de una serie de lesiones, y después de pensarlo mucho, va a dejar las clases de kung fu en manos de Rubén Romero, uno de los instructores de la escuela. Esto no quiere decir que nuestro maestro deja la escuela, ya que seguirá dando las clases de tai chi, seguirá pasando por clase, seguirá siendo el director de la escuela, ayudando a tomar todas las decisiones importantes y en definitiva siempre será nuestro SIFU, pero, según sus propias palabras, es hora de pasar el testigo y también de aprovechar lo que ha aprendido Rubén en estos años en China.
Creo que nuestra escuela queda en buenas manos, bajo la supervisión de Sifu Javier Marcos, con Rubén dando las clases y poniéndonos al día en combate, formas y métodos de entrenamiento de China y con la experiencia y la maestría de David López y Carlos López, los instructores más veteranos de la escuela, tenemos la calidad, el conocimiento, la juventud y la experiencia más que suficiente para que la Escuela Hung Sing Dragón Blanco siga dando guerra muchos años.
FOTO DE GRUPO: No estamos todos los que somos, pero somos todos los que estamos. Una vez más el Sifu no nos quedó en el centro, pero la verdad es que me alegro de tener un Sifu que no necesita estar en el medio, poner una pose ni sentarse en una banqueta, pues igualmente todos sabemos quien es...
Por mi parte, quiero aprovechar este espacio que el Sifu me deja en el blog para darle las gracias, como maestro y como persona, por todo lo que ha hecho por mí estos años. Por ser un maestro generoso y bueno y por representar aquí en España lo que para mí es vital en las artes marciales, el "wu de", del que muchos hablan y pocos entienden.

Mientras vivía en China mucha gente me preguntó por mi maestro en España, que le parecía que Rubén y yo estuviesemos allí entrenando con otros maestros y qué relación teníamos con él. Cuando le decíamos a la gente que nuestro maestro estaba orgulloso de que estuvieramos allí y que cuando volvíamos lo primero que preguntaba es "¿qué se hace diferente? ¿qué opinan allí de esto o de esto otro?", invariablemente nos decían "Oh, vuestro maestro es uno de los buenos".

Y es que muchas veces los maestros occidentales no permiten que sus alumnos entrenen en China por su cuenta y riesgo, celosos de lo que puedan aprender o inseguros de si mismos, pero nuestro Sifu nunca ha sido así, pues no importa lo que aprendamos, sobre todo Rubén, porque él sabe que siempre será nuestro maestro y siempre tendrá un lugar muy especial como la persona que lo dio todo sin pedir nada a cambio. Cuándo le dijimos a Ho Sifu que nosotros hablábamos con nuestro maestro de España casi todos los días y aun más, que él le había animado a Rubén a dar cursos y clases en su escuela para que pudiera ahorrar y volver a China puso una cara que muy pocas veces pone en relación a los maestros occidentales, la que pone cuando reconoce que algo está bien hecho en relación con lo que llama "kung fu man waa 功夫文化" (la cultura del kung fu).

Sólo me queda decir que por la parte que me toca, seguiré haciendo de reportera, blogera, alumna y ayudando en lo que pueda a mi escuela.

                                ¡¡HUNG SING!!!

María Arias Antoranz

viernes, 16 de febrero de 2018

¡FELIZ AÑO DEL PERRO!!! 狗年快乐!!

La Escuela Hung Sing Dragón Blanco os desea a todos un FELIZ AÑO NUEVO CHINO



Este año que comienza es el año del PERRO DE MADERA, despedimos así al Gallo, un año intenso...

Desde aquí os deseamos un año lleno de buen Kung Fu y de buenos valores marciales, que son tan importantes como la práctica de lo externo...


 Según la costumbre china, os saludamos con unos 春联 (chun lian) "Poemas de la primavera"
恭喜发财!(gong xi fa cai) -> ¡Felicidad y fortuna!; que tengas un próspero año nuevo
身体健康!(sheng ti jian kan) -> ¡Buena salud!; que tengas un año lleno de salud
新年快乐!(xin nian kuai le) -> ¡Feliz año nuevo!
狗年大吉! (gou nian da ji) -> ¡Año del perro afortunado!; que seas muy afortunado el año del perro